TeNDINITIS ROTULIANA

por Ernest Plata

 

UNA LESIÓN MUY HABITUAL ENTRE LOS CICLISTAS

Como seguro que muchos de vosotros habéis experimentado en algún momento de vuestra vida de bikers las rodillas son uno de los flancos más fácilmente atacables por las lesiones. Una de las lesiones más abundantes entre los ciclistas es la tendinitis rotuliana, un mal que si no se detecta y cuida a tiempo puede convertirse en crónico y darnos muchos quebraderos de cabeza. Ahí van unas breves nociones sobre lo que es la tendinítis.
 


¿Qué es el tendón rotuliano?


El tendón rotuliano es la porción terminal del músculo cuadriceps que conforma la región anterior del muslo. Este músculo está formado por cuatro músculos distintos y todos ellos terminan en el mismo tendón, el rotuliano, que tiene aproximadamente entre 3 y 5 cm. de largo y unos 2 de ancho. Su función es la transmisión a los huesos de la fuerza generada durante la flexión del músculo.

¿Qué es la tendinitis?


Bajo ese nombre se esconde un sencilla inflamación del tendón de la rótula de la rodilla. En general todas la patologías que acaben en “itis” son inflamaciones
 

 

¿Cuáles son los síntomas más comunes de la tendinitis?


Dolor y sensibilidad en el área del tendón rotuliano
Hinchazón
Dolor al saltar, correr o pedalear
Dolor al doblar o enderezar la pierna, especialmente después d eun momento prolongad de inactividad de la rodilla.
Aumento de la sensibilidad en la zona posterior de la rótula.


¿Cuáles son las causas?


En el mundo del ciclismo las causas más frecuentes de tendinitis rotuliana vienen producidas por los que se denomina micro traumatismo por repetición, es decir, la lesión que se produce por un mal gesto o golpes ocasionados de manera muy frecuente y que van dañando poco a poco el tendón hasta que este se inflama.
En el caso del ciclismo una de las causas más frecuentes de tendinitis rotuliana se produce por una mala postura de la pierna en relación con el pedal, especialmente si se trata de un pedal automático. Para ello es aconsejable no apretar demasiado el anclaje del pedal a la zapatilla, de manera que esta tenga algo de juego. Esto puede ocasionar algún problema, ya que es posible que en algún momento (saltos, baches fuertes, sprints...) el pie se salga del pedal. Quizás una solución fácil sea apretar los anclajes poco a poco e ir probando si la rodilla se resiente después de un par de salidas.


Por otro lado unos cuadriceps mal entrenados o debilitados unido a un sobreesfuerzo también pueden generar esta habitual lesión. Por ello es muy aconsejable realizar ejercicios con la pierna que refuercen este músculo y, sobretodo, realizar estiramientos antes y después de cada salida.


Otra de las causas más frecuentes tiene un origen congénito, ya que la desviación en la posición de la rótula también puede ser causa de tendinitis. En estos casos una solución bastante frecuente es la quirúrgica.
 


¿ Qué es la artroscopia?


La artroscopia es un de los procedimientos quirúrgicos usados por los cirujanos ortopédicos para visualizar, diagnosticar y tratar problemas en las articulaciones en general, y de la rodilla en particular.
La palabra artroscopia viene de dos palabras griegas, “artro” (articulación) y “scopia” (mirar), y juntos significan literalmente “mirar dentro de la articulación.” Durante la cirugía artroscópica el cirujano ortopédico hace una pequeña incisión en la piel del paciente y luego inserta un instrumento del tamaño de un lápiz, que contiene de un pequeño lente y un sistema de luces para magnificar y iluminar la estructura dentro de la articulación. La luz es transmitida a través de fibras ópticas hasta la punta del artroscopio que ha sido insertado dentro de la articulación. Luego al conectar este artroscopio con una cámara de televisión miniatura, el cirujano puede observar el interior de la articulación a través de una incisión muy pequeña, en vez de una de más tamaño necesaria en caso de cirugía.


La cámara de televisión conectada con el artroscopio muestra la imagen de la articulación en una pantalla de televisión, permitiendo así que el cirujano vea por ejemplo dentro de la rodilla, los cartílagos o ligamentos, o debajo de la rótula. El cirujano puede determinar la cantidad o el tipo de daño, y luego si es que es necesario reparar o corregir el problema.


En cuanto al tiempo de recuperación después de una artroscopia motivada por una tendinitis rotuliana cabe decir que puede variar enormemente según la persona tratada y la operación realizada. En todo caso hay que tener en cuenta que se trata de una operación poco agresiva y que, en algunos casos, los pacientes pueden caminar en una semana o incluso comenzar a practicar el ciclismo en un par o tres de semanas si las sesiones de recuperación se desarrollan de manera óptima.